Las entidades que forman parte de Down Catalunya defienden que el deporte es una herramienta que nos ayuda a mejorar en cualquiera de los ámbitos fundamentales de una persona, tanto a nivel físico como emocional.
En este sentido, en 2011 nació este proyecto para mejorar la calidad de vida y potenciar las habilidades sociales y emocionales de las personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales por medio de la implementación deportiva.
A través del baloncesto, el pádel, el fútbol, la gimnasia rítmica o la equitación se trabajan con los jóvenes estilos de vida saludables, es decir: hábitos de higiene, de alimentación, ejercicio físico y descanso pero sobre todo en la prevención comportamientos de riesgo para la salud, así como el desarrollo motriz y mejora la coordinación muscular.